"Cada día quiero más, quiero que me dé todo su calor"
Así fue el pensamiento de mi primer mes con él, un mes lleno de obstáculos y dudas, pero como siempre dicen, despues mejora, y es cierto. Pasaron los meses y todo seguia igual, cada uno queria mas del otro, hasta saciarse pero nunca teniamos suficiente. De vez en cuando, cuando pensabas que no podias poseer nada mas del otro, surgia ese algo que ansiabas con anhelo. Nunca acababa, nunca tenia fin. Ese sensacion de infinito podria agradar hasta al niño mas pequeño.
Pasaba el tiempo a su lado y las cosas se saciaron, o eso pareció. Tener algo con él era como un sueño cumplido, algo costoso en lo que me veia recompensada en todos los aspectos por el simple hecho de que estaba a mi lado, dispuesto a mi cuando y como quisiera. Era algo tan bonito y tan estraño...
Todo era perfecto, como si viviera en un mundo paralelo al que estaban los demas, nadie podia quitarme esa ilusión ni ese empanamiento que llevaba dentro de mi. Hasta que sucedió.
Sucedió que un dia salí de fiesta con unos amigos, entre ellos Mario. Cuando nos dirigiamos a casa cogiendo el tren un borracho lo empujo... no puedo seguir, ya te imaginarás lo que paso a continuacion. Sucedio muy deprisa, como la bajada de una atraccion. Despues solo recuerdas lo esencial, que lo echas de menos, que quieres volver a estar en sus brazos y decirle que le quieres, o que deseas despedirte de él.
Marc, la persona que me hacia olvidarlo todo, estaba a mi lado siempre, incluso se quedo a dormir una temporada a casa. Lo necesitaba tanto que no podia aguantar de estar una sola hora del dia sin él. Por suerte mis padres lo entendieron y me lo permitieron. Pasaron los meses y ni siquiera los psicologos podian hacer nada, viendo esa inutilidad mi madre paso de llevarme mas, ella notaba que el unico que me hacia sentir un poco mejor era mi pareja. Él y mi mejor amiga. Esa situacion nos hizo estar mas unidos.
Paso un año, cuando ya mas o menos habia pasado el dolor y me sentia dispuesta a salir a la calle, sali con mis amigos y me llevaron a casa de mi chico, decian que tenian una sorpresa. Se me habia olvidado que era nuestro aniversario. Me dejaron en la puerta de su casa, habrí la cerradura y vi la cosa mas horrible que le puede pasar a alguien ilusionado. Vi a las dos personas que me apollaron en todo momento juntas. Ya lo dicen que el roce hace el cariño, pero nunca pense que tanto. Cerré la puerta de un portazo y me dispuse a irme, llegue a casa, me llamo para preguntarme donde estaba, le colgué y lo entendió. Desde aquel momento ya no se nada mas de él ni de su familia. No los he vuelto a ver.
Una pequeña fraccion de mi vida, si, pero una de las mas duras.
"-No soy una persona sana psicologicamente hablando-"
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